INICIO

El consumo de diesel en motores de explosión, es aún muy demandado, conduce a la emisión de gases nocivos, por lo que es necesario reducir el consumo de hidrocarburos derivados del petróleo, implementando medidas para disminuirlo y procurando satisfacer la demanda energética. Una de las alternativas viables es la sustitución de los combustibles derivados del petróleo, por otros combustibles producidos a partir de cultivos renovables como el biodiesel. Sustitución que puede ser tanto parcial como total y no requiere de modificaciones significativas de los sistemas de distribución y de los vehículos actuales.

El  biodiesel es un biocombustible sintético líquido que se obtiene a partir de lípidos naturales como aceites vegetales o grasas animales, nuevos o usados. Se produce gracias a una reacción química denominada transesterificación, lo que significa que el glicerol contenido en los aceites es sustituido por un alcohol ante la presencia de un catalizador. En nuestro caso utilizamos Metanol y Etanol y como catalizador hidróxido de sodio, NaOH.

El objetivo de este trabajo es obtener biodiesel  a partir de restos y semillas de uva y etanol. Además obtendríamos glicerina como subproducto que sería reutilizado para obtención de bioplásticos, por otro grupo de compañeros, en su proyecto de investigación.

Para ello, en primer lugar,  para entender el proceso y ver la obtención del biodiesel usamos aceite de vegetal  y metanol en proporción 10:1 y sosa. Un vez realizado y entendido el proceso, se utiliza etanol para comparar los resultados frente al más común utilizado metanol, el cual se produce a partir de materias primas de origen fósil, mientras que el etanol se puede obtener de recursos renovables como la fermentación de azúcares. Posteriormente,  utilizamos restos y semillas de uva, en iguales proporciones que cuando se usa aceite vegetal. Se calienta la mezcla a no más de 50ºC removiendo y evitando desprendimiento de vapores y posteriormente se deja enfriar, se filtra y se deja decantar. Todo este trabajo lo hemos llevado a cabo en nuestro Centro educativo con la ayuda de nuestra profesora y en nuestro tiempo libre.

Los resultados ponen de manifiesto que es posible obtener biodiesel a partir de restos y semillas de uva y etanol, aunque el rendimiento es mucho más inferior que si se utiliza aceite vegetal y metanol. Por lo que nos lleva a concluir que esta técnica debe ser sometida a nuevos estudios que la modifique y corrijan los inconvenientes que hagan que se pueda obtener biodiesel de forma fácil, con bajo coste y que no perjudique al medio ambiente y a la salud humana.